Esta historia era la más esperada por mi, y es que me sorprendió la forma en que los protagonistas se conocieron e intimaron, hubo un click sorpresivo e inesperado entre ambos, que los dejó con el anhelo de volver a encontrarse y con vestigios de un recuerdo pasional. Adicional el carácter de Amber me pareció aguerrido, bravío y nada dócil de doblegar.
Rhis me pareció un hombre que disfrutaba de su soltería y daba rienda suelta a sus más bajas pasiones. Son embargo fue una mujer quien lo dejó marcado, buscándola un par de años. La vida nuevamente unió sus caminos y los dejó elegir qué camino llevar.
La atracción fue ineludible, la compatibilidad sexual única, pero a veces eso no solo es necesario para una relación, mucho menos un matrimonio. Ambos conocerán la hiel amarga de un matrimonio furtivo y lleno de espinas, donde las clases sociales y la no aceptación, provocarán fracturas dolorosas.
A veces no solo el amor salva una relación, sino el conocerse, entender y priorizar a la otra persona, dándole su lugar en la familia y dejando de lado pasados o sombras que puedan ensombrecer la relación.
Rhis y Amber son el claro ejemplo de que te puedes equivocar al casarte pero no al elegir a tu pareja, porque el amor no conoce estatus ni clase social, es un sentimiento que llega como la tempestad para acarrear todo a su alrededor y domar al corazón más reacio.
Yo no lo hubiese explicado mejor. Gracias por siempre estar, eso es reconfortante. Y gracias por todo tu trabajo, es genial!
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